El Matrimonio no es una cárcel

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Hoy quiero abordar un tema que a menudo está rodeado de estigmas y expectativas poco realistas: el matrimonio. Durante mucho tiempo, y creo que todavía sigue siendo percibida como una especie de prisión, donde las personas pierden su libertad y autonomía en favor de un compromiso legal y emocional. Sin embargo, quiero desafiar esa percepción y argumentar que el matrimonio no debería ser visto ni ser vivido como una cárcel, sino como una oportunidad para crecer, prosperar y encontrar una conexión más profunda con nuestra pareja. 

Estoy cansada de escuchar comentarios como “déjame pido permiso para salir de viaje”¿Queeee? Una cosa es decir déjame me organizo con mi pareja, por cuestión de trabajo, hijos, compromisos y otra cosa es que se haya convertido en tu papá o una autoridad a la que le tengas que pedir permiso. ¿En qué momento perdiste tu individualidad?Es cierto que el matrimonio implica compromiso y responsabilidad, pero ¿eso significa que debemos renunciar a nuestra libertad individual? En un matrimonio saludable, cada miembro de la pareja sigue siendo una persona independiente, con sus propias metas, sueños y deseos. 

El matrimonio no debería limitar nuestras opciones o restringir nuestras acciones, sino que debería enriquecer nuestras vidas y darnos una base sólida desde la cual florecer.Cada miembro de la pareja tiene la libertad de expresarse, perseguir sus intereses y seguir sus pasiones, cumplir sus sueños. Se apoyan mutuamente en sus objetivos y se dan el espacio necesario para crecer y evolucionar como individuos. 

En lugar de ver al matrimonio como una restricción, se debe ver como un trampolín para el crecimiento personal.A medida que compartimos nuestras vidas y nuestras experiencias, creamos un vínculo que va más allá de las palabras y las acciones. Nos convertimos en cómplices en la vida, apoyándonos mutuamente en las buenas y en las malas. 

Por supuesto que no está exento de desafíos, errores y dificultades. Pero en lugar de ver estos desafíos como obstáculos insuperables, deberíamos verlos como oportunidades para crecer y fortalecer nuestra relación. Al enfrentar los desafíos juntos, podemos aprender más sobre nosotros mismos y nuestra pareja.

 Creo firmemente que el matrimonio puede ser una oportunidad para crecer juntos, no para perderse a sí mismo por el otro.

Estoy profundamente agradecida con la vida por haberme guiado hacia la mejor versión de mí misma, especialmente después de haber estado atrapada en un abismo donde la violencia psicológica, emocional y física era mi constante realidad. 

Y aunque sigo lidiando con las secuelas, estoy convencida de que sanar, aunque ha sido desafiante, es completamente posible. Y con más firmeza se el matrimonio no una cárcel es una oportunidad para crecer, prosperar y encontrar una conexión más profunda con nuestra pareja. 

Cuando abrazamos la libertad y la autonomía en el matrimonio, podemos crear una relación que nos inspire, nos desafíe y nos permita ser la mejor versión de nosotros mismos. 

Güey, te lo mereces! 

Nos vemos Luego, Yazz

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